La superficie de la lengua puede tener de forma natural surcos o zonas con un aspecto diferente. Los restos y la capa pueden verse más en las fisuras profundas.
La suavidad importa más que la fuerza
Limpia la lengua con un cepillo suave o un raspador sin presionar con fuerza. No intentes abrir las fisuras con objetos afilados.
Un cambio repentino, dolor, sangrado, úlceras o ardor persistente requieren una valoración individual. Una descripción por internet no permite distinguir todas las alteraciones.



































