El enjuague bucal puede ser un elemento cómodo de la rutina, pero no debe considerarse un sustituto del cepillo ni de la limpieza entre los dientes. Su función depende de la fórmula y del objetivo de uso.
¿Todo el mundo necesita enjuague bucal?
No existe una respuesta válida para todos. Algunos enjuagues sirven sobre todo para aportar sensación de frescor; otros contienen ingredientes destinados a necesidades concretas. Conviene leer la etiqueta en lugar de guiarse únicamente por la intensidad del sabor.
Primero, la limpieza mecánica
El cepillado minucioso y la limpieza de los espacios interdentales siguen siendo la base. El enjuague no elimina mecánicamente la placa como lo hacen el cepillo o el hilo dental.
¿Cuándo preguntar al dentista?
En caso de boca seca, enfermedad de las encías, ortodoncia u otras necesidades especiales, conviene elegir el enjuague con un profesional. Tampoco se debe ocultar durante mucho tiempo el mal aliento sin buscar su causa.
Consulta la guía Elixio de higiene bucal y la guía para el cuidado de la sonrisa.



































